Típico que tienes al lado a la compañera más ruidosa de la oficina y tú, en un intento desesperado por concentrarte en tus pendientes, te pones los audífonos y le subes a todo volumen para olvidarte de Doña Ruidos y su voz de ardilla que te aturde y no te deja concentrar.
De inicio ésta puede parecer una buena solución, sin embargo la cuestión del ruido y los audífonos puede estarte perjudicando en tu memoria más que ayudándote a concentrar en el momento.
Mala memoria
De acuerdo con información de BBC, se realizó un experimento en la Universidad de Buenos Aires, en Argentina con un grupo de roedores, los cuales tienen un sistema nervioso muy parecido al de los humanos, en el que se les expuso a ruidos con decibeles más altos de los considerados "seguros". El resultado, tan sólo dos horas después se presentó un daño cerebral a nivel celular en una zona del cerebro asociada a la memoria y el aprendizaje llamada hipocampo.
No sólo eso, además los sonidos fuertes anteriormente se han asociado a problemas auditivos, cardiovasculares, de estrés, irritabilidad y endocrinólogos. No obstante, la buena noticia es que el cerebro posee la capacidad de sanar de estas lesiones, pero aún así no es bueno abusar del ruido ni en nuestra oficina, transporte público, etc.
¿Cuántas horas al día escuchas música?