La felicitación que recibió Doña Rosita, por parte de su hijo menor, luego de terminar la Primaria de manera simultánea con él, fue el mejor regalo de graduación que pudo pedir.
A sus 43 años de edad, este viernes recibió la llamada de su vida.
Con emoción y una expresión de alegría en su mirada, nos comparte el significado de haber realizado su más grande anhelo, terminar la primaria.
Ahora Doña Rosita se encuentra feliz de haber avanzado un escalón en su vida.
Planea continuar sus estudios y con suerte encontrar un mejor trabajo con el fin de ofrecerles una mejor calidad de vida a sus hijos; a quienes por lo pronto les brinda, el mejor ejemplo de superación.