Definitivamente no son los favoritos, ni siquiera entre las personas que gustan de ir al gym. También conocidos como abominables, los abdominales sirven son el ejercicio más recurrente cuando se trata de decirle adiós a la pancita.
Por ello es importante que los incluyas en tu rutina de ejercicios cotidianos, no obstante existen algunos secretos que debes conocer para que esas repeticiones te den los resultados que tanto esperas:
Debes entrenar con peso
Lo sabemos, de por sí son difíciles de hacer y más cuando le agregas peso, pero de acuerdo con la revista estadounidense Men's Fitness, la resistencia es la que estimula las fibras musculares y promueve un crecimiento muscular. Por lo tanto, si haces repeticiones de 50 y hasta 100 abdominales diarios mejorarás rendimiento y condición, pero no puedes esperar que haciéndolos sin peso aparezcan cuadritos.
Dormir es importante para un abdomen marcado
Dormir no sólo es delicioso, sino también el sueño es un gran aliado a la hora de tener un abdomen firme y marcado como el de Gwen Stefani. De acuerdo con Sean Hyson, Director de Entrenamiento de Muscle and Fitness, "La dieta es lo más importante para marcar el abdomen; el entrenamiento con peso acelerará tu metabolismo (lo que se traduce en una quema calórica mayor); pero el sueño es esencial para una recuperación del desgaste".
Sepárate del piso
La rutina de ejercicios más común es sin duda los abdominales, pero sólo ejercitar tu abdomen en el piso no te produce los resultados que estás buscando; por ello, si quieres tener un abdomen de lavadero (o por lo menos que esté firme) necesitas variarle en la rutina. Un ejercicio buenísimo es jalar una polea mientras tuerces el tronco de un lado y del otro. Otro recomendable son las ruedas de twist que estimulan tus fibras musculares.
No pienses en cantidad sino en calidad
Los cambios, más cuando son de vida, deben ir ocurriendo paulatinamente. No puedes pasar de ser sedentaria a querer hacer una rutina de 500 abdominales diarios. Mejor concéntrate en hacer tres rutinas de 20 pero bien hechas: que en realidad estés trabajando el abdomen y no tensionando el cuello, para esto lo más recomendable es que las manos las pongas encima de tus muslos y no atrás de tu cabeza.
La comida es súper importante
Por último, como decía en entrenador Sean Hyson, la dieta es lo más importante. De nada sirve que te ejercites si no lo complementas con una alimentación balanceada y rica en fibra, que ayudará a que trabajen mejor tus intestinos y no sufras de inflamación estomacal.